Lionel Messi
Surgido de la cantera del Barcelona y haciendo realidad las monografías que muestran venas y arterias en colores azul y rojo recorriendo el cuerpo humano, se empieza a consolidar una nueva estrella, una promesa que no ha prometido nada, pero que sin embargo está cumpliendo con creces; un pequeño enorme jugador que ganó la pasada edición del Trofeo Joan Gamper aunque el Barça cayera ante la Vieja Señora del Calcio, y que recibiera también el balón de oro sub 21, Leo Messi.
Messi, es un nombre que el día de hoy suena en Argentina como la alarma que anuncia la salida en una fábrica. El jugador que ha sido llamado “El nuevo Maradona”. Ojo, porque justamente aquí es donde radica el problema.
Al haber sido ya catalogado como “El nuevo Maradona”, al ahora 19 del Barça le acaban de lanzar una loza pesadísima. El caso más reciente de un “nuevo Maradona” es el de Aimar. “El payaso”, como era apodado, apareció como una nueva estrella en la órbita de un país productor de grandes jugadores. Se dijo mucho y más al llegar a Europa, pues era el paso que le faltaba para consolidarse.
¿Qué pasó?Pues nada, que Pablo tuvo que cargar con la tremenda sombra de Maradona (pues también fue llamado a ser su sucesor) y todavía seguimos esperando que nos deje ver ese fútbol del que tanto se habló en su tiempo. (No olvidemos que Aimar fue un nombre que sonó para llegar al Camp Nou si Ronaldinho no se vestía de blaugrana).
Ronaldinho no es Pelé, es Ronaldinho, así que dejemos a Messi ser Messi y no ser un nuevo Maradona. Tiene todo para convertirse en un nombre propio y para no tener que vivir bajo la sombra de una leyenda. Que así sea.
Messi, es un nombre que el día de hoy suena en Argentina como la alarma que anuncia la salida en una fábrica. El jugador que ha sido llamado “El nuevo Maradona”. Ojo, porque justamente aquí es donde radica el problema.
Al haber sido ya catalogado como “El nuevo Maradona”, al ahora 19 del Barça le acaban de lanzar una loza pesadísima. El caso más reciente de un “nuevo Maradona” es el de Aimar. “El payaso”, como era apodado, apareció como una nueva estrella en la órbita de un país productor de grandes jugadores. Se dijo mucho y más al llegar a Europa, pues era el paso que le faltaba para consolidarse.
¿Qué pasó?Pues nada, que Pablo tuvo que cargar con la tremenda sombra de Maradona (pues también fue llamado a ser su sucesor) y todavía seguimos esperando que nos deje ver ese fútbol del que tanto se habló en su tiempo. (No olvidemos que Aimar fue un nombre que sonó para llegar al Camp Nou si Ronaldinho no se vestía de blaugrana).
Ronaldinho no es Pelé, es Ronaldinho, así que dejemos a Messi ser Messi y no ser un nuevo Maradona. Tiene todo para convertirse en un nombre propio y para no tener que vivir bajo la sombra de una leyenda. Que así sea.

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